La Garrucha

Hola compañeros. Dejenme presentarles un metodo de lo mas aterrador.  Esta tortura consistía en la atadura de manos a la espalda del condenado y en su izado lentamente de una polea en el techo. Posteriormente sin llegar a alcanzar el suelo se le dejaba caer. Fue uno de los instrumentos que empleo la Inquisición en España. También fue empleado en Italia. Entre los personajes que la padecieron hallamos a Maquiavelo y Savonarola, el cual fue quemado acusado de herejía.  Si el torturado no confesaba, se le colocaba un sobrepeso en sus pies para provocar un gran dolor y de esta forma lograr su confesión.

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El Potro

El siguiente método de tortura era comúnmente conocido como el potro o ecúleo. Este artilugio consistía en que el prisionero o acusado, era atado de pies y manos a una superficie, la cual estaba conectada a un torno que al girar iba estirando las extremidades, llegando a dislocarlas o en casos muy extremos, a arrancarlas.

Esta tortura fue utilizada por la Inquisición española en el siglo XVI, pero se le dio un giro, un cambio. En este caso, no consistía en atar las extremidades del acusado, sino que se ataban las cuerdas en torno al cuerpo del “protagonista”, el cual sentía que con cada giro del torno, se le iban hincando poco a poco las cuerdas (cuerdas de esparto), atravesando la carne. En el caso de que el reo no estuviese dispuesto a colaborar, se podía optar por mojar las cuerdas, con lo cual, acababan por encogerse y se clavaban más rápidamente. Se cree que fue una de las torturas más utilizadas, junto con la Garrucha o El tormento del agua (hablaremos de ellas más adelante), y que aproximadamente empezó a perder “popularidad” entorno al siglo XVIII.

Dejaré por aquí abajo un enlace que puede servir de ejemplo. Se trata de una escena de la serie Isabel, con comentarios incluidos. No deja de ser una serie, así que no se emocionen mucho, que todos sabemos como son estas cosas.
http://www.rtve.es/drmn/embed/video/2085107

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El taburete de Sumersión

A continuación vamos a hablar sobre un clásico en el tema de las torturas, siendo este uno de los métodos que más furor causó en la Edad Moderna, sobretodo en Inglaterra y sus colonias de Norteamérica.Es quizás uno de los métodos menos sangrientos de nuestra lista, pero igualmente era terrible.

La víctima del suplicio era atada de manos y pies a una silla de madera que estaba atada con una cuerda al extremo de una palanca,provocando así que se balancease en el aire. Este artilugio se emplazaba en las orillas de algún río, lago o estanque, aunque se dieron casos en algunas ciudades de sumergirlos en un barreño de madera de grandes dimensiones. Una o varias personas se dedicaban a accionar la palanca, con lo cual sumergían a la víctima en el agua, consistiendo la tortura en sumergirla y sacarla en sucesivas ocasiones, siendo muy prolongado el tiempo de sumersión, el cual era decidido por los torturadores. Esto acarreaba a la víctima una sensación de agobio y desasosiego, siendo éste el mejor de sus efectos, pues en casos extremos se llegó a la muerte del procesado o bien por ahogamiento o bien por hipotermia a causa de las bajas temperaturas de las aguas. Este método de tortura solía aplicarse de forma especial en los interrogatorios a los distintos tipos de criminales, así como a las mujeres acusadas de prostitución o brujería.taburete de sumersion

Tortura de la cabra

A continuación trataremos una tortura cuanto menos singular, se trata de la tortura de la cabra. Instaurada por la Santa Inquisición en un alarde de originalidad encontramos este peculiar suplicio que procederemos a explicar seguidamente.

La pobre persona que se hubiese desviado del santo camino de la cristiandad y había tenido la desgracia de caer en el campo de la Santa Inquisición podía verse sometida a esta tortura de mecánica sencilla pero impregnada de un nivel de maldad tan retorcido que haría vomitar al pobre animalillo que participaba activamente en la tortura si se percatase de la manera en la que es utilizado. La dinámica era sencilla. El susodicho ateo infeliz que se viese sometido a esta tortura era amarrado y fijado a un cepo con la finalidad de restarle la máxima movilidad posible, dejándole únicamente los pies al aire. En semejante tesitura es cuando se procede a untar los pies con sal, grasa o cualquier cosa que a la cabra pudiese resultarle apetecible.

Una vez procedido a esto, se dirige a la cabra hacia ese apestoso e indigno manjar para cualquier ser humano, pero lo que sería pura ambrosía para el animal; que procedería a una acción prolongada de lametones en las zonas untadas. Esto provocaba unas horrendas cosquillas que sumadas a la lengua áspera que tiene el animal provoca un paulatino desgaste de la piel expuesta hasta llegar a hueso incluso.

Con este desgaste de la piel y la posterior falta de atención médica que se le prestaba al reo se le condenaba a una más que segura muerte que tarde o temprano iría a visitar al pobre desdichado sometido a esta peculiar tortura.

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La Doncella de Hierro

Posiblemente fue utilizada por primera vez en Alemania. Su fin era provocar el máximo dolor físico a la víctima. Los clavos se encargaban de infligir daño a la víctima. Los clavos no afectaban los órganos vitales y así se infligía un mayor dolor. El dolor podía durar hasta 2 días. Si la víctima no había fallecido se abría la puerta y esta moría debido al desangramiento. Actualmente no hay pruebas de que se utilizase. Era un método diseñado para obtener la información deseada.

La doncella de hierro era un medio muy persuasivo y aterrador. Inspiraba un gran miedo. Aquí les dejo una imagen de este aterrador instrumento de persuasión.

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Doncella de hierro